martes, 21 de diciembre de 2010

Vista en el interior de un bus

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Al tomar el bus en la mañana aflora esa inquietud de como sera el día que apenas comienza, es en el interior del bus de la mañana que uno hecha de menos el calorcito de la cama, es en el interior del bus que uno ve las mañanas hermosas, que ve pasar esos otros caminos y lugares que de repente quisiera uno transitar en vez de tener que ir a donde uno va, también es donde uno comienza a planear las cosas que hay que hacer durante el resto del día,es el lugar donde se dan falsas siestas que no se pueden comparar con el reconfortante sueño bajo las sabanas, el bus de la mañana puede ser también el lugar donde se dan sita las incomodidades, entre estrujones y estrepitosos zarandeos, como si todo esto se tratase del ritual con el que comienza cada nuevo día.



Bus en Medellin from Docejuegos on Vimeo.


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viernes, 10 de diciembre de 2010

Dienero en el suelo

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El año pasado junto con este que esta por terminar han sido bien difíciles, llenos de tropiezos y dificultades, entre ellas la que podría decir que mas sobresale soy Yo, pero no todo puede ser malo, por lo menos ya estoy haciendo el intento por mejorar, aparte de eso algunas cosas que he planeado se han logrado, pero quizás lo que más me ha llamado la atención han sido una serie de logros o eventos favorables que se han venido presentando con cierta regularidad y que solamente obedecen al azar, y es que por más que este metiendo las patas o menos me salgan las cosas sigo encontrándome dinero tirado en la calle; No es algo que suceda todos los días, pueden pasar semanas o meses sin encontrar nada, tampoco he dado con grandes sumas, pero si han sido suficiente como para pagar una que otra deuda o para los pasajes. Aunque estos encuentros se den mas que todo por el azar hay algunas consideraciones que me gustaría mencionar porque siempre están presentes y de una u otra forma hacen mas fácil el encontrar algo de dinero. Así que dejare de lado las múltiples consideraciones acerca de los dueños que dejaron caer su dinero al suelo para que lo recoja un suertudo o un vago como usted o como yo.


  • Nunca salgo solo con el animo de encontrar algo de dinero, siempre hay un motivo mayor para dar una vuelta (por gusto, falta de pasajes etc.)
  • No siempre es conveniente recoger el dinero que esta en el suelo, hay que evaluar la situación en especial cuando hay personas alrededor para no caer en una trampa o evitar alguna pelea.
  • Por mi experiencia he podido comprobar que en el centro hay menos posibilidades de encontrar dinero tirado, lo mejor es ir a las calles de los barrios.
  • Cuando camino procuro mirar al suelo.
  • No entrego celulares que tengan fotos de su dueño mostrando armas de fuego (ya he encontrado dos).
  • Y por ultimo y más importante para mi es ante todo disfrutar el recorrido, así uno no se llegue a encontrar ni un centavo.


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martes, 16 de noviembre de 2010

Próspero Morales Pradilla - Los Pecados de Inés de Hinojosa

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Se que hay una generación de personas que recuerda esta novela en su versión televisiva, básicamente por la renuencia de sus padres a dejar que sus hijos vieran una novela con algunas escenas de contenido erótico,ahora pienso que si alguno de aquellos padres hubieran sabido de la existencia del libro por aquel entonces vetarían el acceso a sus hijos a la biblioteca, aunque teniendo en cuenta los bajos niveles de lectura en el país tampoco hubiese sido un problema.

El hecho es que después de leer el libro no me cabe la menor duda que Próspero Morales logro crear uno de los personajes femeninos más carismáticos haya visto,en la Inés de Pradilla hay varias cosas que me agradan una de ella, una  tiene que ver con el canon de belleza pues la que hace que se doblegue la voluntad y es objeto de deseo de los hombres no tiene que ver con ojos azules ni pieles blancas como la nieve, en este caso es una mestiza quien se convierte en objeto de deseo, una mujer que supo utilizar sus encantos y su astucia para encantar a los hombres hasta el punto de estar dispuestos a matar si es preciso para estar con ella, pero que en definitiva no le sirvió para conseguir su libertad o librarse de las costumbres que como de costumbre eran mas de dientes para fuera.
 
Mencione la libertad porque Inés parece como si estuviera viviendo en un mundo que no era adecuado para ella, imaginándola viviendo hoy en este siglo XXI podría ser una empresaria, mujer de un capo, dueña de una multinacional, bailarina, novia de un sicario, o presidenta de la república; notable tal vez, pero sin la chispa y el encanto que siempre nos inspiran las almas rebeldes, para los tiempos que corren resulta normal el ejercicio de la sexualidad hasta rallar el abuso, cambiar de pareja tan pronto como se casan y más aun cuando hay violencia de por medio, es común ver en las noticias crímenes pasionales ¿cual sera la rebeldía que causa escozor hoy en día? si la de Inés tenia que ver con practicas que hoy nos parecen tan normales, me aventuro a decir que la de hoy tendrá que ver con algo contrario al espíritu de estos tiempos, ese algo que se puede percibir cuando se hecha una mirada critica y consiente a nuestra sociedad.
Aqui dejo algunos enlaces de interes



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lunes, 15 de noviembre de 2010

Las ruinas de "El Jordan"

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Salí a ver que había pasado con este bar después de tres años de haber dejado de funcionar y debo reconocer que el video no deja ver mucho, pero fue lo mejor que pude hacer teniendo en cuenta que lo grabe con la cámara de un celular que me encontré (qué cosa ser pobre) Entrando en el asunto "El Jordan" se esta cayendo a pedazos, teniendo en cuenta que por el sector se están adelantando una gran cantidad de proyectos urbanísticos, nada raro seria que construyeran un edificio de apartamentos. En caso de ser así allí estaré para decirle adiós a 116 años de historia con un tango y un agurdiente



El Jordan Medellin from Docejuegos on Vimeo.



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viernes, 19 de marzo de 2010

Cuentos de Naoki Urasawa

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Jakub Farobek - El hombre de los ojos saltones y el hombre de la boca grande
- "¡Ya sé! ¡Hagamos un trato!" dijo un diablillo.
- “¡No! ¡No! ¡No quiero!” dijo el hombre de los ojos saltones.
- “De acuerdo, hagamos un trato.” dijo el hombre de la gran boca.
Inmediatamente, en el jardín del hombre de la gran boca florecieron mil flores distintas. El hombre de los ojos saltones era tan pobre, que se moría de hambre, y no sabía qué hacer. El hombre de la gran boca estaba contento todos los días, saciaba su apetito comiendo frutas deliciosas. Por eso no se dio cuenta… de que su jardín se había marchitado. En ese jardín no volvió a crecer una flor, y el hombre de la boca grande lloraba y lloraba
- “No debería haber hecho un trato con el diablo” se decía.
El hombre de los ojos saltones tenía tanta hambre, que creía que iba a morir. Lloraba, derramando grandes lágrimas, y se quejaba,
- “Debería haber hecho un trato con el diablo.”
- “¡Un trato! ¡Hagamos un trato!” Dijo el diablo.




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Cuentos de Naoki Urasawa

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Klaus Poppe - El dios de la paz
[CUENTO INCOMPLETO]
"... El Dios de la Paz está siempre ocupado.
Apenas tiene tiempo de mirarse al espejo, se pasa el día tocando su trompeta.
La trompeta del Dios de la Paz hace feliz a la gente.
El Dios de la Paz está siempre ocupado.
Apenas tiene tiempo de mirarse al espejo, pero vierte su agua mágica.
El agua mágica hace crecer verdes montañas, cosechas perfectas y praderas llenas de flores.
El Dios de la Paz está siempre ocupado.
Apenas tiene tiempo para mirarse al espejo, pero le da a cada uno un nombre…
- “Tu nombre es Otto.”
- “Tu nombre es Hans.”
- “Tu nombre es Tomas.”
- “Tu nombre es… ¡Johan!”.
Ah cambio, Johan le regaló al dios su sombrero.
El Dios estaba tan feliz, que se miró por primera vez en un espejo
Pero… el espejo mostraba un demonio.
Y el demonio dijo:
- “Yo soy tú… y tú eres yo”.
- “Oh, no, con un demonio como éste, nadie puede vivir en paz!! …
Que puedo hacer ¿Que puedo hacer?”
Entonces el dios…





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miércoles, 17 de marzo de 2010

Cuentos de Naoki Urasawa

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Emil Sebe - el monstruo sin nombre
Hace mucho, mucho tiempo, en un país muy lejano vivía un monstruo sin nombre. El monstruo deseaba un nombre, y lo deseaba tanto que apenas podía pensar en nada más.
Un buen día, el monstruo emprendió un viaje para buscar el nombre que tanto anhelaba. Pero el mundo es demasiado grande, y, por ello, el monstruo decidió dividirse en dos. Un monstruo se fue al este y el otro, hacia el oeste.
El monstruo que había ido hacia el este encontró pronto una aldea. En la entrada de la aldea había un herrero.
"Sr. Herrero, me puedes dar tu nombre", preguntó el monstruo.
"¿Pero qué tonterías dices? No puedes dar tu nombre ", replicó el herrero, incrédulo.
"Si me das tu nombre, me introduciré en tu cuerpo y te haré muy fuerte", prometió el monstruo.
"¿En serio? Bueno, pues si de veras vas a hacerme más fuerte, adelante, es tuyo", respondió el herrero.
Entonces, el monstruo se introdujo en el cuerpo del hombre. A partir de ese momento, el monstruo se convirtió en Otto el herrero. Otto se volvió el más fuerte de la aldea. Sin embargo, un día el dijo...
"Mírenme... mírenme... ¡Miren qué grande se ha hecho el monstruo en mi interior!"
¡Crunch Crunch! ¡Monch Monch! ¡Chomp Chomp! ¡Plaf!
El hambriento monstruo se comió a Otto de adentro hacia afuera. Y el monstruo se quedó sin nombre otra vez.
Aun cuando entro en el cuerpo de Hans el zapatero…
¡Crunch Crunch! ¡Monch Monch! ¡Chomp Chomp! ¡Plaf!
Al comérselo, volvió a quedarse sin nombre.
Luego entro en el cuerpo de un cazador llamado Thomas, pero...
¡Crunch Crunch! ¡Monch Monch! ¡Chomp Chomp! ¡Plaf!
Como era de esperar, se lo comió, y volvió a quedarse sin nombre.
En busca de un hermoso nombre, el monstruo decidió buscar en el interior de un castillo. En el castillo vivía un pequeño príncipe enfermo.
"Si me das tu nombre, pequeño, yo te haré fuerte como un roble", le dijo el monstruo al príncipe del castillo.
"Si me haces un niño sano y me vuelves fuerte, mi nombre es tuyo", replicó el príncipe enfermo.
Entonces el monstruo se introdujo en el interior del príncipe. Y éste se curó milagrosamente.
El rey estaba de lo más contento.
"¡El príncipe se ha curado! ¡El príncipe se ha curado!", se regocijaron todos.
Al monstruo le gustó el nombre del príncipe. La vida en el castillo le gustó también. Por eso, y aunque se moría de hambre, hizo esfuerzos por contenerse. Un día tras otro, cuando el hambre le acechaba, el monstruo se contenía y esperaba paciente a que pasara.
Pero un día el hambre era tanta que el monstruo no pudo más.
"Mírenme... mírenme... ¡Miren qué grande se ha hecho el monstruo en mi interior!"
Y entonces se comió al rey y a toda la corte de una sentada.
¡Crunch Crunch! ¡Monch Monch! ¡Chomp Chomp! ¡Plaf!
Como no quedaba nadie en el castillo, el príncipe siguió con su viaje. Camino por días y días.
Un día, el príncipe encontró a su mitad, al monstruo que había viajado al oeste.
"Ya tengo nombre, ¿sabes? Un nombre muy bonito" le dijo el príncipe al monstruo.
"¡Yo no necesito un nombre! Soy feliz aun sin él. Solo tenemos que aceptar que somos monstruos, monstruos sin nombre" le respondió el monstruo al príncipe.
Y con estas palabras, el príncipe se comió al monstruo del oeste...
"Ahora por fin había conseguido un nombre... pero todas las personas que podían llamarlo por su nombre habían desaparecido... con lo bonito que es su nombre... Johan..."







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